Pongamos que hablo de mí, que tengo una edad en años, que vivo aquí, en ninguna parte que es lo mismo que decir en cualquier lugar. Pongamos algunos vicios, pocas cosas buenas y será lo más parecido a mí, como a cualquiera. Pongamos una vida por continuar y digamos, porque así los papeles dicen, que estudié y que sigo estudiando y que llevo mil hojas gastadas en letras que nadie leyó. Pongamos muchos escritos iniciados y ninguno finalizados. Pongamos que una pintura, el inicio de un libro y una foto son mis refugios y desahogos.